Comunicado desde Rumania. Stop
Todo bien. Stop
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El Blog seguira creciendo en cuanto sea posible. Stop
De momento no lo es. Stop
Cortamos la conexion.
viernes, 3 de octubre de 2008
jueves, 25 de septiembre de 2008
Jugando "Oina" (National Romanian Sport)
El deporte nacional de Rumania es una especie de Béisbol muy divertido que nos trataron de enseñar. Según nos cuentan, el verdadero béisbol que se juega en los Estados Unidos es un derivado de este deporte y algún otro que llevaron desde la antigua Europa.
La primera complicación del deporte es acertarle a la pelota con el palo, para lanzarla lo más lejos posible. La segunda, correr por entre el campo sin que los adversarios te golpeen con todas sus fuerzas con la pelota. Si te golpean, eliminado.
Y para cortar el césped nada mejor que hacerlo a la antigua usanza. La guadaña bien amarrada y los brazos bien entrenados. Como podéis observar tenemos en la residencia un césped muy bien cuidado. Si viéseis el video que le hice a escondidas desde detrás de la cortina, veríais que el hombre va más rápido que en España con el cortacesped. Os lo aseguro. Y no tira humos.
Por cierto, las respuestas a la entrada anterior han sido bastante acertadas. Primero, de las miles de tumbas que puedes ver por el cementerio, no hay ocupadas mas que un cuarto de ellas. En las otras, por raro que parezca, todo está muy bien cuidado, todo cerrado y pone:
Pepito Garcia, nacio en el año 1925. Murio en el 20 ... ... .
Que descanse en paz.
El problema lo tienen aquellos que no pensaron que iban a vivir tanto, y en la fecha de la defunción pensaron conveniente poner "Murio en el 19 ... ... ". A saber que arreglos deben hacer ahora cuando mueran.
Con respecto a las flores, las plantan encima de los muertos. Como se puede ver en la foto son de la opinión que es mejor plantar la planta una vez que no para de dar flores, que pasarte todos los meses por la floristería que te cobran un pastón. Han de tener cuidado de no hacer el agujero muy hondo o le tocan las narices al muerto con las orquideas (nunca mejor dicho).
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Paseo por el cementerio
Solo quedan tres días en Cluj-Napoca, así que sin perder el ánimo vamos a aprovechar cada minuto que nos queda en conocer esta ensordecedora pero curiosa ciudad.Con intención de salir de la rutina de las clases, y aunque hiciese un frío de narices, uno se decidió con animo y alegría a darse un paseo tardío por uno de los dos inmensos cementerios que la ciudad posee. Visto que nadie parece tener ganas de pasar frío, me marcho yo solo. Me pongo la camisa de manga larga, el abrigo, regalo de la tía Blanca por Navidad, los pantalones de chándal largos mas los pantalones vaqueros encima, el mapa de la ciudad en el bolsillo y el gorro de NYCity en la cabeza. -Hasta luego Pedro. -Adiós Juan. Abro la puerta y me voy.
De camino hacia el cementerio me intento colar por un atajo, pero el segurata de turno me lo impide, saco el mapa, reestructuro la ruta y no tardo en llegar por otro camino a las grandiosas puertas del cementerio.
Ya hemos llegado. Lo primero que uno ha de preguntarse al llegar a uno de estos lugares es: ¿De que religión será? La respuesta debe ser encontrada en la preciosa Iglesia que hay a la izquierda.
Me acerco y con los ojos semicerrados, la mano en la barbilla, el cuello ligeramente torcido a la derecha y cara de saber de arte, uno se pone a mirar el edificio por fuera estudiando sus arbotantes y naves transversales y dice: Pues no es tan grande.
Algo es algo. Luego se asoma a
“Gimi gimi. Poti poti. Hakuna matata. Jesusito de mi vida, eres niño como yo. Bailemos el Cumballa”
Después de un rato tratando de traducir las sagradas y emotivas escrituras de la pared, uno se queda así y dice: Pues sí que son religiosos, sí. Y si estas lucido en ese momento llegas incluso a intuir que al dios del vino y al resto del Olimpo no parece que estén benerando.
Habrá que adentrarse en el interior para descubrir más que, con la suerte Laorden que caracteriza a la familia, parece que están en pleno rito. La pregunta ahora es. ¿Qué estarán haciendo dentro? Con paso decidido atravesé la puerta de entrada y me introduje pausadamente en la oscura y tenebrosa sala principal.
A estas alturas de la historia bien podría dejaros con la intriga y haceros esperar al siguiente día que tenga más tiempo para escribir el final de la historia, pero no seré tan malo por ahora. Ya os deje con la intriga en la primera Entrada cuando a nadie le relaté lo que fascinantemente ocurrió dentro del misterioso taxi desde el aeropuerto hasta el Youth Hostel. Quizás en otro momento lo cuente.
Ahora seguiremos la historia en el enigmatico templo. Yo entré sin animo de molestar en aquel lugar fascinante, y lo primero que hice fue acercarme a uno de los últimos bancos de la Izquierda donde, en ese lado, parecía que había más gente.
Los bancos estaban ocupados por diferentes personas, todas ellas iguales. Abuelas de pie pero encorvadas y llevando ropas oscuras con pañuelo en la cabeza y faldas en las piernas. Solo había un hombre, que “curiosamente” era el único en el otro lado de bancos, pero yo no me percate de esta diferencia hasta pasado un buen rato.
A cada dos por tres sin que nadie lo ordenase, cada una de ellas se agachaba lo máximo que podía intentando tocar el suelo con una mano sin que se les doblasen las rodillas. Dejaban el culo en pompa un rato, ante lo cual yo no podía apartar la vista, luego se alzaban y terminaban de santiguarse con la misma mano. Muy importante puntualizar que mis observaciones llegaron a percatarse que primero se pasaban la mano por el hombro derecho y más tarde el izquierdo (al contrario como me lo enseñaron mis buenas Carmelitas en mis años de colegio). Así estaban una y otra vez. Los culos bien en pompa. Primero lo hacía una y luego otra. Luego la que tenia al lado. Enseguida la de dos bancos más alante. Le seguían la del quinto y tercer banco, luego la más vieja de más allá y volvían a empezar.
A todo ello, los cánticos no cesaban y cada vez parecían más fuertes. Al cura ya lo veías volver a salir y besar los cuadros. La abuela de mi mismo banco que casi se cae de tanto que se quiere agachar. La de delante me pone el culo en la cara. El cura que vuelve a salir con el botafumeiro para pasármelo por las narices. Las abuelas que se ponen nerviosas y se santiguan más rápidamente. Los culos más arriba. El Jesucristo de la pared que no me quita la vista de encima y yo que acabo de descubrir que el lado izquierdo de los bancos (en el que me encuentro) es solo para las mujeres, mientras que en el derecho es para los hombres. Menudo descaro el mio. El cura que parece que me quiere lanzar el botafumeiro a la cabeza. Las abuelas que ya entiendo porque me miran mal. El Jesucristo parece más enfadado todavía, y yo sin entender ni papa de lo que el hombre está cantando a los cuatro vientos............. Socorro!!!
No dude en salir del lugar sin que el extraño ritual se hubiese dado por concluido. Aun era de día y estaba en pleno cementerio. Pero por fin aire limpio del exterior. No más pedorros de abuelas disimulados con un poco de botafumeiro por aquí, y otro poco por allá. Y silencio. Nadie cantaba a gritos. Ahora volvía a estar yo a solas y como única compañía los muertos de debajo de las tumbas retratados en las fotos que incrustaron sus familiares en las lápidas.
Ahora sí. Vamos a dejarlo por hoy. La historia que prosigue por el interior de aquel inmenso mortuorio la dejaremos para otro momento. A cambio os dejo unas cuantas fotos del sitio. Pero... ¿veis algo raro en ellas? ¿Con cuantos años muere la gente según las lapidas? ¿Llevan flores los rumanos a sus muertos o encuentran otras alternativas?
(La respuesta a estas preguntas las habéis de dejar en un comentario) No tardareis nada.
viernes, 19 de septiembre de 2008
Nunca nos aburrimos
Hola mis fieles seguidores. Ya estoy escribiéndoos de nuevo. No lo he hecho hasta ahora pensando que mi vida aquí no es interesante, por lo que no se muy bien que puedo escribiros como novedad, pero unas cuantas conversaciones con conocidos me han hecho ver que cualquier cosa que escriba os puede parecer curiosa o de interés por el hecho de que no conocéis nada del lugar. Así que narraré algunas de las cosas más divertidas que encuentro por esta ciudad Rumana.
El tiempo no lo estamos desaprovechando en absoluto. El fin de semana pasado todos los Erasmus nos fuimos de excursión. Primero visitamos unas cuevas inmensas de donde, según nos contaron, los romanos ya extraían Sal para sus alimentos. Las fotos son una pequeña parte de lo que allí había. Creo que llegamos a caminar kilómetros bajo tierra viendo infinidad de salas construidas por el hombre durante cientos y cientos de años encontrándonos lugares de 200 por 200 por 100 metros. Y todo eso bajo tierra a cientos de kilómetros de la superficie iluminado solo por luz electrica, aunque te podías imaginar a los antepasados, hace cientos de años, cavando con antorchas de fuego y caballos que movian carros de sal por dentro de los tuneles sin que los dejasen nunca salir al exterios. Una pasada. Los caballos se quedaban ciegos en cuestion de tres años trabajando allí dentro.
Luego hicimos algo de senderismo por la montaña y una garganta preciosa que atravesábamos por una senda con puentes sobre el río. Precioso.
Ayer por ejemplo nos dimos los tres españoles un paseo nocturno a las 11 de la noche. Íbamos en busca de los otros estudiantes
Erasmus, los cuales estaban teóricamente viendo el partido uno de los partidos de fútbol en un bar. Después de veinte minutos dando vueltas y asomándonos por todas y cada una de ventanas de las decenas de los bares en los que podían estar nos dimos por rendidos, no fuimos capaces de encontrarlos, así que decidimos seguir nuestro paseo hasta el centro de la ciudad.
La noche estaba siendo muy buena hasta que vimos un termómetro. ¡¡¡Marcaba únicamente 8 grados!!! Nosotros íbamos abrigadillos pero... 8 grados...!!! Que frío!!! Después de ver el termómetro nos entró tanto frío que dimos media vuelta y nos encerramos en las habitaciones.
De lo que más me asombré es de la tranquilidad que se respiraba en la ciudad a las 11 de la noche. La ciudad es tranquila incluso a oscuras. No hay vagabundos. Ni uno. No hay mala gente ni grupos de jóvenes extraños. Nadie grita ni habla alto como nos gusta hacer en España. La gente te pregunta las cosas con mucha amabilidad y tratan de hablar el Ingles al ver que no les estás entendiendo.
Las dos chicas que organizan el tema del Erasmus aquí en Cluj se preocupan por todos nosotros continuamente. Nos mandan e-mails con las actividades que se desarrollan en la ciudad. Se preocupan por que encontremos un buen tren para movernos por el país cuando dejemos la ciudad en la que ahora estamos... Sinceramente reconoceré que tenía unas expectativas de Rumania mucho peores a las realidades a las que ahora me estoy encontrando. Habremos de ver si el resto del territorio rumano es semejante al que ahora estamos descubriendo.
Con respecto al tiempo añadiré que también nos han llegado las lluvias y los vientos otoñales. Por primera vez creo que voy a ver lo que son las verdaderas estaciones del año. Aquí se caes las hojas en Otoño!!! No me digáis que no es alucinante. ¿Cuántos pinos, olivos, naranjos o algarrobos se cortan el pelo en esta época del año? Ninguno. En Castellón no tenemos otoño. Esto sí que es un otoño como dios manda. Dar un paseo es de lo más entretenido puesto que no puedes dar un paso sin tratar de chafar las hojas secas que van cayendo de los árboles.
A 18 de Septiembre como se te olvide el gorro de lana cuando sales para la universidad te vas a congelar, y si el abrigo no tiene capucha seguramente te mojarás. A mí, que el mal tiempo me encanta, me parece todo perfecto (seguramente me gusta porque allá donde vivo escasean los vientos y las lluvias como estos).
Por cierto, nos han cambiado las profesoras que teníamos en las clases de rumano. Ahora, en vez de ser jóvenes y amables son Gnomos (espero que nunca lleguen a leer esto). No, pero es cierto. Son mujeres muy mayores que no miden más de metro y medio. Ahora mismo lo estoy comentando con Pedro, mi compañero de habitación, y nos estamos partiendo de risa, pero porque es verdad. Tamaño encongido. Estamos pensando en llevarnos mañana una cinta métrica y cuando se den la vuelta sacar el metro y.... descubrir su verdadera estatura. Podríamos llevarnos la cámara de video. Es curiosísimo verlas caminar mientras mueven sus bracitos delante de ellas y se pasean por entre los pupitres cuando tu solo puedes verles la cocorota que va de un lado a otro corrigiendo los ejercicios de los compañeros. Tampoco nos extenderemos en explicar cuanta pizarra son capaces de alcanzar. A sus ojos, la pizarra solo mide 15 centímetros de alto, más allá que eso, es el mismísimo abismo para ellas. Mientras tanto los estudiantes tratamos levantar el cuello a lo jirafa con el objetivo de poder leer lo que está escrito allá en la parte de abajo.
Os adjunto una foto de hoy a las 2 del mediodía cuando al ir a comprar billetes de tren. ¿Se ve bien el termómetro?
Luego hicimos algo de senderismo por la montaña y una garganta preciosa que atravesábamos por una senda con puentes sobre el río. Precioso.
Ayer por ejemplo nos dimos los tres españoles un paseo nocturno a las 11 de la noche. Íbamos en busca de los otros estudiantes
De lo que más me asombré es de la tranquilidad que se respiraba en la ciudad a las 11 de la noche. La ciudad es tranquila incluso a oscuras. No hay vagabundos. Ni uno. No hay mala gente ni grupos de jóvenes extraños. Nadie grita ni habla alto como nos gusta hacer en España. La gente te pregunta las cosas con mucha amabilidad y tratan de hablar el Ingles al ver que no les estás entendiendo.
Las dos chicas que organizan el tema del Erasmus aquí en Cluj se preocupan por todos nosotros continuamente. Nos mandan e-mails con las actividades que se desarrollan en la ciudad. Se preocupan por que encontremos un buen tren para movernos por el país cuando dejemos la ciudad en la que ahora estamos... Sinceramente reconoceré que tenía unas expectativas de Rumania mucho peores a las realidades a las que ahora me estoy encontrando. Habremos de ver si el resto del territorio rumano es semejante al que ahora estamos descubriendo.
Con respecto al tiempo añadiré que también nos han llegado las lluvias y los vientos otoñales. Por primera vez creo que voy a ver lo que son las verdaderas estaciones del año. Aquí se caes las hojas en Otoño!!! No me digáis que no es alucinante. ¿Cuántos pinos, olivos, naranjos o algarrobos se cortan el pelo en esta época del año? Ninguno. En Castellón no tenemos otoño. Esto sí que es un otoño como dios manda. Dar un paseo es de lo más entretenido puesto que no puedes dar un paso sin tratar de chafar las hojas secas que van cayendo de los árboles.
A 18 de Septiembre como se te olvide el gorro de lana cuando sales para la universidad te vas a congelar, y si el abrigo no tiene capucha seguramente te mojarás. A mí, que el mal tiempo me encanta, me parece todo perfecto (seguramente me gusta porque allá donde vivo escasean los vientos y las lluvias como estos).
Por cierto, nos han cambiado las profesoras que teníamos en las clases de rumano. Ahora, en vez de ser jóvenes y amables son Gnomos (espero que nunca lleguen a leer esto). No, pero es cierto. Son mujeres muy mayores que no miden más de metro y medio. Ahora mismo lo estoy comentando con Pedro, mi compañero de habitación, y nos estamos partiendo de risa, pero porque es verdad. Tamaño encongido. Estamos pensando en llevarnos mañana una cinta métrica y cuando se den la vuelta sacar el metro y.... descubrir su verdadera estatura. Podríamos llevarnos la cámara de video. Es curiosísimo verlas caminar mientras mueven sus bracitos delante de ellas y se pasean por entre los pupitres cuando tu solo puedes verles la cocorota que va de un lado a otro corrigiendo los ejercicios de los compañeros. Tampoco nos extenderemos en explicar cuanta pizarra son capaces de alcanzar. A sus ojos, la pizarra solo mide 15 centímetros de alto, más allá que eso, es el mismísimo abismo para ellas. Mientras tanto los estudiantes tratamos levantar el cuello a lo jirafa con el objetivo de poder leer lo que está escrito allá en la parte de abajo.
Os adjunto una foto de hoy a las 2 del mediodía cuando al ir a comprar billetes de tren. ¿Se ve bien el termómetro?
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Quieres oirme en la Radio?!!!
Me da un poco de vergüenza, pero bueno, lo pongo como algo curioso.
Confieso que estaba nerviosillo. No todos los días te llaman de la Radio para tocarte las narices de este modo, pero alegaré que no se oía nada y que la entrevistadora era un poco petarda.
http://www.radio.uji.es/emissions02/28_04_09_mon_a_uji.mp3
Confieso que estaba nerviosillo. No todos los días te llaman de la Radio para tocarte las narices de este modo, pero alegaré que no se oía nada y que la entrevistadora era un poco petarda.
http://www.radio.uji.es/emissions02/28_04_09_mon_a_uji.mp3
